Ficha del proyecto
Supported Living para mayores con síndrome de Down

Resumen del proyecto
Proyecto de donación impulsado por la Fundación Valoriza junto a fondos, gestoras y plataformas de inversión, para crear un hogar con apoyos profesionales adaptado al envejecimiento de las personas con síndrome de Down.
- Objetivo del proyecto
- 5.000.000 €
- Estado actual
- En captación
- Estructura
- Donación
- Ámbito
- España
O donar por transferencia
Mientras la Fundación Valoriza se constituye, la transferencia se realiza a Ledgam Europe, S.L. Todos los fondos irán íntegros a la Fundación.
- Titular
- Ledgam Europe, S.L.
- IBAN
- ES40 2100 4369 9602 0003 0099
- BIC / SWIFT
- CAIXESBBXXX
- Concepto
- Supported Living · tu nombre y email
Información general
- Tipo de activo
- Residencial asistido · Supported Living
- Destinatarios
- Personas mayores con síndrome de Down
- Plazas previstas
- +40 plazas residenciales
- Promotor social
- Fundación Valoriza
- Plataforma
- Gestoras, Fondos y Plataformas de inversión inmobiliaria de impacto positivo
- Aportación mínima
- Sin mínimo (donación)
- Certificado fiscal
- Sí, Ley 49/2002
- Horizonte del proyecto
- 36-48 meses
Aportar fondos privados sin contraprestación
Hay una realidad silenciosa que apenas ocupa espacio en el debate público: por primera vez en la historia, las personas con síndrome de Down envejecen. Hace apenas medio siglo, su esperanza de vida rondaba los 25 años; hoy supera los 60.
Es un éxito extraordinario de la medicina y de la inclusión social, pero ha creado un desafío para el que casi ninguna sociedad estaba preparada. Estas personas experimentan un envejecimiento prematuro —con una prevalencia muy elevada de deterioro cognitivo y alzhéimer a partir de los 50 años— justo en el momento vital en que sus padres, sus cuidadores de toda la vida, envejecen también, enferman o fallecen. La pregunta que atormenta a miles de familias es siempre la misma: ¿qué será de mi hijo cuando yo no esté?
El modelo de supported living o vivienda con apoyos
El modelo de supported living o vivienda con apoyos responde a esa pregunta con una propuesta radicalmente distinta a la institucionalización tradicional.
No se trata de una residencia donde la persona es un usuario pasivo, sino de un hogar real: viviendas de escala humana, integradas en la comunidad, donde cada persona conserva su intimidad, sus rutinas, sus objetos y sus vínculos, y recibe exactamente el apoyo que necesita —ni más ni menos— para seguir siendo protagonista de su propia vida.
Es el modelo que exige la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por España, cuando reconoce el derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad. Para una persona mayor con síndrome de Down, esto significa envejecer con dignidad, en un entorno conocido, acompañada, y no ser trasladada a una residencia geriátrica convencional pensada para otro perfil de persona y donde con frecuencia no existe la especialización que su situación requiere.
Por qué la financiación privada sin contraprestación es decisiva
Un proyecto así no se sostiene solo con financiación pública. Los conciertos y subvenciones, cuando llegan, cubren parcialmente los costes operativos, pero rara vez financian lo que hace posible que el proyecto exista: la adquisición o adaptación del inmueble, la inversión inicial, la formación especializada del equipo, y ese margen de estabilidad que permite planificar a diez o veinte años vista en lugar de sobrevivir de convocatoria en convocatoria.
Aquí es donde la aportación privada sin contraprestación —la donación pura y simple, el mecenazgo en su sentido más genuino— se convierte en la piedra angular.
Aportar fondos sin contraprestación significa dar sin recibir nada material a cambio: ni un servicio, ni una plaza reservada, ni un retorno económico. Jurídicamente es una donación; humanamente es otra cosa. Es la decisión de un particular, una familia o una empresa de convertir parte de su patrimonio en futuro para otros. Y conviene decirlo con claridad: quien dona a un proyecto de este tipo no está tapando un agujero, está construyendo infraestructura social. Una vivienda con apoyos que se pone en marcha hoy seguirá acogiendo a personas dentro de treinta años.
Pocas formas de filantropía tienen un efecto tan duradero y tan tangible: se puede visitar, tiene dirección postal, tiene nombres y rostros.
La donación sin contraprestación tiene además un valor cualitativo que la financiación pública no puede ofrecer: la libertad. Los fondos privados permiten innovar en el modelo de apoyos, contratar mejores profesionales, cuidar detalles que ninguna partida presupuestaria contempla y, sobre todo, garantizar la continuidad del proyecto con independencia de los ciclos políticos y presupuestarios. Para las familias, saber que el hogar de su hijo no depende de la renovación anual de una subvención es, literalmente, poder dormir tranquilas.
Qué supone para el donante: el marco fiscal del mecenazgo
En España, este tipo de aportaciones goza de uno de los regímenes fiscales más favorables de nuestro ordenamiento, regulado por la Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin fines de lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, reforzada sustancialmente por el Real Decreto-ley 6/2023 con efectos desde 2024. El requisito esencial es que la entidad receptora esté acogida a esta ley (fundaciones y asociaciones declaradas de utilidad pública, entre otras), algo habitual en las entidades del ámbito de la discapacidad intelectual.
Para las personas físicas, la deducción en el IRPF es del 80% sobre los primeros 250 euros donados cada año, y del 40% sobre el importe restante. Si el donante mantiene su compromiso —donando a la misma entidad un importe igual o superior durante los dos ejercicios anteriores—, ese 40% se eleva al 45%. Dicho de forma práctica: donar 250 euros cuesta en términos reales 50 euros; una donación recurrente de 5.000 euros anuales supone recuperar más de 2.300 euros vía deducción. La base de la deducción tiene como límite el 10% de la base líquida del contribuyente.
Para las empresas, la deducción en el Impuesto sobre Sociedades es del 40% de la donación, que asciende al 50% cuando existe recurrencia en los dos ejercicios previos, con el límite del 15% de la base imponible (las cantidades que excedan pueden aplicarse en los diez ejercicios siguientes). Estos porcentajes pueden incrementarse en cinco puntos adicionales si la actividad se declara prioritaria de mecenazgo en la Ley de Presupuestos.
Además, la reforma de 2023 amplió las modalidades: hoy son deducibles también las donaciones de servicios y las cesiones de uso de inmuebles sin contraprestación —una vía especialmente relevante para un proyecto residencial—, y los convenios de colaboración empresarial permiten a la empresa asociar su nombre al proyecto sin que ello se considere contraprestación que rompa el régimen fiscal.
Existen igualmente fórmulas patrimoniales de gran calado para este tipo de proyectos: la donación de un inmueble (deducible sobre su valor), los legados testamentarios —muchas familias vinculadas a la discapacidad canalizan así su previsión de futuro— y las aportaciones fundacionales. Todas ellas, correctamente estructuradas, se benefician del mismo marco. La entidad receptora, por su parte, está exenta de tributar por las donaciones recibidas y sujeta a obligaciones de transparencia, rendición de cuentas y destino obligatorio de rentas a fines de interés general, lo que ofrece al donante una garantía legal de que su aportación se aplica efectivamente a la misión.
Más allá del incentivo: lo que realmente se está financiando
Sería un error, sin embargo, reducir la decisión de donar a una ecuación fiscal. Quien aporta fondos a una vivienda con apoyos para personas mayores con síndrome de Down está financiando algo muy concreto: que Carmen, de 58 años, no tenga que abandonar su barrio cuando fallezca su madre; que un equipo formado en envejecimiento y discapacidad intelectual detecte a tiempo los primeros signos de deterioro cognitivo; que la última etapa de una vida que ya venció todos los pronósticos se viva con la misma dignidad con que se vivió el resto. Está financiando también un alivio inmenso para las familias y un modelo replicable que puede inspirar a otras entidades y territorios.
Para una empresa, además, este mecenazgo tiene un encaje natural en su estrategia de sostenibilidad y responsabilidad social: es acción social medible, local, con beneficiarios identificables y con un relato de impacto sólido ante empleados, clientes e inversores. Pero su fuerza última no está en la memoria de sostenibilidad, sino en algo más antiguo y más simple: la convicción de que una sociedad se mide por cómo trata a quienes más apoyo necesitan, y de que hay personas que nos han enseñado a todos lo que significa vivir con autenticidad y merecen envejecer como lo que son: ciudadanos de pleno derecho, en su casa, entre los suyos.
Aportar fondos privados sin contraprestación a un proyecto así no es un gasto ni siquiera un gesto: es probablemente una de las inversiones sociales más eficientes, duraderas y humanas que se pueden hacer hoy en España.
Nota: los datos fiscales son informativos, no asesoramiento; conviene validarlos con un asesor fiscal para cada caso concreto.
Fuentes: BOE — Ley 49/2002, Guía AEF régimen fiscal donativos (reforma 2024), Billeo — Deducción IS mecenazgo 2026 — Memoria de Impacto (Detalles ESG).
A qué se destina cada aportación
0%
Adquisición de suelo o edificio a rehabilitar
60%
Obra, accesibilidad universal y eficiencia energética
20%
Equipamiento adaptado y jardín terapéutico
20%
Puesta en marcha, formación del equipo y programas de apoyo
Desglose del uso de fondos y rendición de cuentas
Cada aportación tiene una partida asignada, un control de gasto y un calendario de reportes. Estos son los compromisos de transparencia del proyecto Supported Living.
| Partida | % de los fondos | Control aplicado |
|---|---|---|
| Adquisición de suelo o edificio a rehabilitar | 0% | Aportado por el sponsor inmobiliario; no consume fondos donados. |
| Obra, accesibilidad universal y eficiencia energética | 60% | Certificaciones de obra visadas por la dirección facultativa antes de cada pago. |
| Equipamiento adaptado y jardín terapéutico | 20% | Compras con al menos tres ofertas comparadas y factura a nombre del proyecto. |
| Puesta en marcha, formación del equipo y programas de apoyo | 20% | Contratación y formación del equipo de apoyo, y arranque de los programas. |
Periodicidad de los reportes
Mensual
Panel de captación
Fondos comprometidos y recibidos, y avance sobre el objetivo de la fase en curso.
Trimestral
Informe de ejecución
Uso de fondos por partida, hitos de obra y desviaciones sobre presupuesto.
Semestral
Informe de impacto
Plazas habilitadas, personas atendidas e indicadores de calidad de vida.
Anual
Cuentas y memoria
Cuentas anuales, memoria de actividades y certificados fiscales a los donantes.
Los donantes reciben estos informes por email. Puedes solicitar cualquier informe o aclaración adicional en hola@fundacionvaloriza.org.
Gestoras, Fondos y plataformas
Fundación Valoriza
Detrás de esta iniciativa está la Fundación Valoriza, una fundación española en proceso de formalización y que actualmente actúa a través de una sociedad limitada Ledgam Europe, S.L.
De una convicción poco frecuente: que la empresa puede ser una fuerza extraordinaria para el bien común. Bajo el lema "El VALOR de lo IMPORTANTE", Valoriza no es una fundación corporativa al uso, sino una comunidad de empresas con valores que ponen su actividad al servicio de las personas, la sociedad y el entorno, y que canalizan ese compromiso hacia proyectos de impacto real y medible.
Su gobernanza es una de sus mayores garantías. La fundación se rige por los principios de gestión orientada al interés general, ausencia de beneficio a los patronos y buen gobierno, con un patronato que combina patronos fundadores, patronos empresariales y patronos independientes —un diseño pensado para asegurar que ninguna aportación sirva a intereses particulares y que cada euro donado se destine íntegramente a la misión. Las empresas que se integran en la fundación suscriben además su Código de Valores y Compromiso, un decálogo que abarca desde la integridad y la transparencia hasta la responsabilidad social, la sostenibilidad y la visión a largo plazo, y se someten a un proceso de adhesión con evaluación y rendición de cuentas sobre su impacto.
El proyecto de supported living para personas mayores con síndrome de Down es la iniciativa central de la fundación, y no un gesto aislado sino un programa plurianual planificado con rigor: arranca con un estudio nacional de impacto, continúa con un concurso de arquitectura de vivienda Supported Living y una convocatoria de cesión de suelo a ayuntamientos, y culmina con la construcción del primer Supported Living y un estudio de seguimiento del impacto generado.
Esta secuencia —primero conocer, después diseñar con los mejores, y solo entonces construir— refleja la manera de trabajar de Valoriza: rigor de empresa, corazón de fundación.
La fundación cuenta ya con una comunidad creciente de patronos empresariales, empresas adheridas y amigos —entre ellos firmas como Exclusive Travels, Arts Exclusive, Round the World Spain o Altamis— que demuestran que el compromiso con la inclusión real de las personas con síndrome de Down es compartido por compañías de sectores muy diversos, del inmobiliario a la tecnología. Sumarse a la Fundación Valoriza, ya sea mediante donación directa, adhesión al Código de Valores o participación en el patronato, es unirse a una alianza empresarial que ha decidido que el éxito también se mide en vidas dignas.
Fondos, Gestoras y Plataformas que se quieran sumar
El proyecto está abierto a la participación de fondos de inversión, gestoras de capital, plataformas de inversión de impacto y otros vehículos financieros que compartan el objetivo de generar un retorno social medible. Si representas a una entidad financiera y quieres conocer la estructura de participación, escríbenos a hola@fundacionvaloriza.org.
Principales riesgos del proyecto
- Disponibilidad de suelo o edificio adecuado en la ubicación objetivo.
- Plazos de licencias y autorizaciones sociosanitarias.
- Evolución de costes de construcción y equipamiento.
- Ritmo de captación de donaciones y de cierre de la financiación complementaria.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente el modelo de Supported Living?
Es un modelo de vivienda con apoyos profesionales donde la persona mayor con síndrome de Down tiene un hogar real, no una plaza institucional. Conserva su intimidad, sus rutinas y su lugar en la comunidad, mientras recibe el apoyo especializado que necesita para envejecer con dignidad.
¿A quién va dirigido este proyecto?
A personas mayores con síndrome de Down que comienzan a necesitar apoyos para vivir de forma independiente, así como a sus familias, que buscan un relevo profesional y humano de calidad para la etapa final de su vida.
¿Cómo se garantiza que mi donación se destina íntegramente al proyecto?
La Fundación Valoriza se rige por los principios de buen gobierno, ausencia de beneficio a los patronos y rendición de cuentas. Las aportaciones se canalizan a través de Ledgam Europe, S.L. mientras se completa la constitución formal de la fundación, y todo el destino de los fondos queda reflejado en el plan de uso de fondos publicado en esta ficha.
¿Tengo deducción fiscal por mi donación?
Sí. Las donaciones están amparadas por la Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin fines de lucrativos y de los incentivos al mecenazgo. Las personas físicas pueden deducir el 80% de los primeros 250 € anuales y el 40% (o 45% si hay recurrencia) del resto. Las empresas pueden deducir el 40% (o 50% con recurrencia) en el Impuesto sobre Sociedades, con el límite del 15% de la base imponible.
¿Por qué la transferencia se realiza a Ledgam Europe, S.L.?
Mientras la Fundación Valoriza finaliza su constitución como entidad de utilidad pública, Ledgam Europe, S.L. actúa como vehículo operativo de acuerdo con la estructura de gobernanza provisional. Todos los fondos recibidos están destinados íntegramente al proyecto Supported Living y serán transferidos a la fundación una vez constituida.
¿Puedo visitar el proyecto o recibir información de seguimiento?
Por supuesto. Durante la fase de captación y construcción enviaremos información periódica a los donantes y organizaremos visitas guiadas cuando la infraestructura lo permita. También puedes escribirnos a hola@fundacionvaloriza.org para solicitar actualizaciones.
¿Qué ocurre si no se alcanza el objetivo de financiación?
El proyecto está diseñado por fases. Si el objetivo total no se alcanza en el primer ciclo, se ejecutarán las fases que los fondos permitan y se buscará financiación complementaria para completar el proyecto. Ninguna aportación se desvía de su finalidad: la creación del Supported Living.
¿Cómo solicito mi certificado fiscal de donación?
Una vez realizada la aportación, envíanos tus datos fiscales (nombre completo, DNI/NIF y dirección) a hola@fundacionvaloriza.org. Te haremos llegar el certificado conforme a la Ley 49/2002 para que puedas aplicar la deducción correspondiente.
¿Listo para apoyar este proyecto?
Cada aportación, grande o pequeña, se destina íntegramente al Supported Living y cuenta con certificado fiscal para tu desgravación.
Cómo donar al Supported Living
Donar con tarjeta
Pago seguro a través de Stripe, con certificado fiscal para tu desgravación.
Donar por transferencia
Mientras la Fundación Valoriza se constituye, la transferencia se realiza a Ledgam Europe, S.L. Todos los fondos irán íntegros a la Fundación.
- Titular
- Ledgam Europe, S.L.
- IBAN
- ES40 2100 4369 9602 0003 0099
- BIC / SWIFT
- CAIXESBBXXX
- Concepto
- Supported Living · tu nombre y email
Para cualquier duda o para solicitar tu certificado fiscal, escríbenos a hola@fundacionvaloriza.org.
